Un hormigón que no alcanza en obra la resistencia que decía el proyecto. Un fabricante que quiere sacar una gama con menos clínker y necesita saber qué puede declarar y qué no. Una empresa que compró una impresora de hormigón y ha descubierto que el problema nunca fue la máquina, sino la reología del material. Los tres casos se parecen en algo: no se resuelven en una conversación de veinte minutos, y quien los resuelve tiene que saber de materiales, no solo de proyectos.

Esta página es para eso. Asesoramiento técnico y científico a otros profesionales sobre hormigones, materiales cementicios y fabricación aditiva. El interlocutor habitual es un arquitecto, un aparejador, una dirección facultativa, un promotor, una constructora, un fabricante de material o un despacho que necesita un dictamen para sostener una posición.

Qué se entrega

Un informe técnico escrito y firmado. No una opinión de palabra: un documento con el alcance delimitado desde la primera página, los datos en los que se apoya, la norma que aplica, lo que puede afirmarse con esos datos y, sobre todo, lo que no puede afirmarse todavía. Esa última parte es la que separa un informe útil de uno que no aguanta una réplica.

Cuando el encargo no es un documento sino un acompañamiento, el desarrollo de un producto a lo largo de varios meses por ejemplo, lo que se contrata es una dedicación con hitos y entregas parciales. En los dos casos, el alcance, el entregable y el plazo de entrega van fijados en la propuesta antes de empezar.

Lo que se puede encargar

Por qué esto se encarga fuera y no se resuelve dentro

El artículo 3 del Código Estructural, aprobado por el Real Decreto 470/2021 que derogó la EHE-08, permite adoptar soluciones alternativas que se aparten parcial o totalmente de los procedimientos del propio Código, con una condición: hay que justificar documentalmente que las prestaciones son al menos equivalentes a las que darían esos procedimientos. Esa justificación es un trabajo concreto, con nombre y con firma, y no aparece sola en un proyecto por el hecho de dibujar la solución.

Pasa lo mismo con la baja huella de carbono. El artículo 6 del Código Estructural y su Anejo 2 fijan la metodología del índice de contribución de la estructura a la sostenibilidad, el ICES, que el proyectista estima en proyecto y la dirección facultativa recalcula al término de la obra. Y por el lado del material, la UNE-EN 197-5, publicada en 2021, normalizó dos familias que antes no estaban en catálogo: el CEM II/C-M, con un mínimo del 50 % de clínker, y el CEM VI, donde los componentes distintos del clínker pueden llegar al 65 %. Bajar clínker ya no es una declaración de intenciones: es una decisión con norma detrás y con consecuencias en durabilidad y en curva de resistencias que conviene calcular antes.

Fabricación aditiva: dónde está de verdad el problema

La impresión 3D de hormigón tiene desde diciembre de 2023 una norma de cualificación, la ISO/ASTM 52939, que cubre elementos estructurales y de infraestructura, portantes y no portantes, y que se organiza por proceso y no por material. Es útil, pero no dosifica por nadie. La distancia entre tener una impresora y tener un elemento defendible ante una dirección facultativa se recorre en el material: una mezcla que fluya lo justo para salir por la boquilla y gane rigidez lo bastante rápido para sostener la capa siguiente, sin que la junta entre capas acabe siendo el plano débil de la pieza. Ese es el problema que se investiga en el laboratorio 3DLAB de Cementos La Cruz.

Si eres fabricante, la conversación empieza antes

Un producto que no encaja en una norma armonizada no se queda sin camino, se queda sin atajo. El Instituto Eduardo Torroja del CSIC evalúa productos y procedimientos no tradicionales mediante el Documento de Idoneidad Técnica, la figura que crearon el Decreto 3652/1963 y la Orden de 23 de diciembre de 1988, y el propio instituto hace constar en las condiciones bajo las que lo emite que el DIT no tiene por sí mismo efecto administrativo, ni representa autorización de uso, ni garantía: es una apreciación técnica favorable para un uso determinado. Además, el Reglamento (UE) 2024/3110 sustituye al Reglamento (UE) 305/2011 de productos de construcción, con la derogación surtiendo efecto desde el 8 de enero de 2026 y una lista de artículos del reglamento antiguo que siguen vigentes hasta 2040. Quien esté desarrollando producto tiene ahí un calendario que mirar antes de imprimir folletos.

El trabajo aquí no es tramitar por ti. Es decidir qué hay que ensayar, en qué orden, con qué criterio de aceptación, y traducir el resultado a un lenguaje que un técnico externo pueda revisar sin fiarse de nadie.

Esto no es la consulta de una hora

Si buscas una hora para resolver una duda concreta sobre tu casa o tu reforma, la puerta es otra. Para eso está la sesión de asesoramiento de una hora, que se reserva y se paga en el calendario. Y si lo tuyo es una grieta en tu vivienda, empieza por leer cómo saber si un piso necesita reforma estructural.

Lo de esta página es otra cosa por dos motivos. Por el interlocutor, que ya sabe de lo que habla y no necesita que le expliquen qué es un aditivo. Y por el formato: un dictamen o un acompañamiento a un fabricante no caben en sesenta minutos, así que no se venden por horas.

Qué no es esto

No es un laboratorio de ensayos. Los ensayos los hace una entidad o laboratorio de control de calidad de los que regula el artículo 14 de la Ley 38/1999 de Ordenación de la Edificación; aquí se diseña la campaña y se interpreta el resultado, que es una función distinta y a menudo la que falta.

No es dirección de obra encubierta ni ejecución. La Ley 38/1999 separa en sus artículos 10 a 12 al proyectista, al constructor y al director de obra como agentes distintos, y ese reparto no se difumina porque el encargo sea técnico. Este estudio proyecta, dirige, informa, calcula y asesora. No construye ni instala.

Tampoco es una garantía. Un informe dice lo que los datos permiten sostener en la fecha en que se firma, y no responde del comportamiento futuro de un material, ni de la mano de obra de un tercero, ni del resultado de un ensayo que todavía no se ha hecho. Quien fabrica declara las prestaciones de su producto y quien ejecuta responde de su ejecución, y eso no cambia porque haya un informe encima de la mesa.

Tampoco es un informe de complacencia. Si los datos no sostienen la conclusión que le vendría bien a quien paga, el informe lo dice. Un dictamen sirve precisamente porque puede decir que no, y quien lo lee al otro lado lo sabe.

Cómo se pone precio

Encargo a medida, presupuesto cerrado por escrito antes de empezar. No hay tarifa por hora publicada porque el trabajo no se mide en horas sino en alcance: no cuesta lo mismo revisar una dosificación con los ensayos ya hechos que reconstruir por qué falló un elemento del que solo quedan fotos.

El primer paso no se cobra. Cuentas el caso por escrito, se valora si hay datos suficientes para abordarlo con criterio y se responde con una propuesta de alcance, entregable, plazo y precio. Si el caso necesita otra especialidad, se dice y se acaba ahí.

Escribe el caso y recibe una propuesta de alcance y precio.

Quién firma

Víctor Martínez Pacheco, doctor arquitecto, colegiado 2243 del COAMU. El doctorado es industrial, por la Universidad Politécnica de Cartagena, que es la razón por la que el criterio sobre materiales viene de trabajo experimental y no de catálogos comerciales. Dirige el laboratorio de fabricación aditiva 3DLAB de Cementos La Cruz.

La producción científica es pública y comprobable. Son cinco artículos en revistas científicas, el último en Materials en 2026, y están todos en el ORCID 0000-0002-0319-3878. Uno de ellos se publicó en 2024 en Materials & Design, de Elsevier, con investigadores de Noruega, y compara la impresión 3D de morteros de cemento portland usando hidroxipropilmetilcelulosa y celulosa microfibrilada como modificadores de viscosidad. Se puede leer antes de contratar nada, que es una forma razonable de saber si el criterio encaja con el problema. Hay más contexto en la trayectoria completa.

Nada de esto está aquí como adorno. En un encargo de este tipo, la publicación científica es la descripción del servicio: es lo que un tercero puede comprobar sin fiarse de la palabra de nadie.

El escalón siguiente

A veces el informe termina diciendo que hay que intervenir, que el producto necesita un rediseño o que la solución proyectada aguanta pero conviene cambiar el material. A partir de ahí se abre un encargo distinto, con su propio presupuesto: un proyecto, una dirección de obra o un desarrollo técnico continuado. Si el asunto va por la huella de carbono del edificio entero y no solo de la estructura, la puerta natural es la arquitectura sostenible.

El alcance no tiene límite geográfico. Un dictamen sobre materiales se puede trabajar a distancia, con los datos por delante, y las visitas se acuerdan cuando el caso las pide. El estudio está en Abanilla, pero los encargos vienen de donde esté el problema.

Cuenta el caso y recibe la propuesta.

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